¡Fenómeno Barbie!

Por: Marolen Martínez

Hoy en día me impresiona como el mundo se ha inundado con “Barbie”, el mercadeo alrededor de esta ha sido millonario.  La expectativa por el estreno de la película «Barbie» generó un sinfín de recuerdos, preguntas, análisis y, propio de la época de redes sociales, tendencias y desafíos.

Desde un desafío TikTok por ver quién soporta más tiempo colocar los pies en punta hasta reels de qué vestido «Barbie style» genera más likes, esta película parece haber calado más allá de ser un, casi milagroso, estreno en tiempos complejos para Hollywood.

He de confesar que nunca tuve una Barbie, como niña no tuve una en mis manos, no sé lo que fue jugar con esta muñeca, no tuve hijas mujeres, por ende, no inunde mi casa con las muñecas y sus productos, en lo más mínimo me llama la atención ir a ver la película;  y, quizás por eso trato de entender cómo el mundo se ha volcado a este fenómeno, sigo sin explicarme cómo la máquina mercadológica de las marcas a pesar de cualquier situación que se viva en el mundo llega a hipnotizar el público con un producto, un juguete.

En mi mente premia como este juguete, esta muñeca llegó a afectar a muchas adolescentes de mi época, me atrevería a pensar que aún lo hace, porque se decía o se dice, no lo sé, “quieres tener cuerpo de Barbie” y eso influyó en que muchas niñas y adolescentes querían ser así de flacas; es cierto, han evolucionado el juguete y presentado diferentes modelos, pero ¿hasta dónde puede un juguete influir en nuestra vida física y emocional?

La muñeca más famosa del mundo

Fenómenos como venta, moda, opinión pública, pueden verse impactados por esta muñeca y Barbie ha ido cambiando su cara, su peinado, su maquillaje, respondiendo a las distintas tendencias. Incluso ha sido embajadora UNICEF… por eso todo lo que gire alrededor de ella puede generar tendencias, opiniones y noticias.

La muñeca Barbie, catalogada por algunos como la más famosa de la historia, ha sido también una de las que más controversia ha generado por una característica en particular: su aspecto físico.

Durante más de medio siglo, esta muñequita influyó el concepto de belleza femenino con ‘medidas perfectas’; razón por la cual sus creadores con el pasar del tiempo presentaron las versiones ‘curvy’ (cuerpos curveados) ‘petite’ (bajitas) y ‘tall’ (más altas del promedio).

Pero debemos reflexionar ¿es SALUDABLEMENTE posible el cuerpo de Barbie? ¿Ese cuerpo esbelto que por años se aferró a la mente de las niñas, adolescentes y mujeres adultas? Me atrevo a pensar que muchas aún se aferran a ello.

Para las que tienen casi la edad de la muñeca, prácticamente sesenta años después, la Barbie representa nostalgia de juegos infantiles y logros alcanzados; pues, sobre todo en países como el nuestro y en América Latina, comprar alguna de estas muñequitas, se traducía en meses de ahorro, ya que su precio no era asequible para muchos bolsillos de los 1970 y 1980, quizás por eso nunca tuve una y mi papá jamás pensó en comprármela. Quise tenerla, sí, mis amigas la tenían y pensé que cuando tuviera una hija le compraría todas las Barbies habidas y por haber, pero tampoco se me dio. Aunque confieso que con los años si me compré una, la edición especial por su 50 aniversario, aún sigue dentro de su caja, creo que quería complacer a mi niña interior con su juguete deseado.

Modelo Barbie

Si bien el culto a la muñeca creó durante una época un reforzamiento constante de cómo las niñas deseaban ser, pensaríamos que afortunadamente, a medida que nosotras hemos madurado como mujeres en la sociedad hemos aprendido a encontrar nuestro valor en todo lo que tenemos, no solo en lo que se ve, sino en todo el aporte que como mujeres tenemos en nuestro hogar, con nuestros seres queridos y en nuestra sociedad; sin embargo, el fenómeno de la película nos refleja otra realidad…

Es nostalgia, pero es presente. Refleja infancia, pero también es madurez. Es pasado, pero también es destino.   ¿Pero sabes qué es lo más fabuloso de todo? Es mujer.

¿Cuándo una mujer había sido capaz de conmover así a la humanidad entera? ¿Alguna vez, una película, había conseguido esto? ¿Cuándo, una muñeca?

Tú, como yo, lo estás viendo. Los cinco continentes se están vistiendo de rosa para celebrar a “Barbie”.

Tenemos comidas, bebidas, colecciones de ropa, gente que se “disfraza” para ir a gozar de esta experiencia en los cines sin importar edad, orientación sexual, expresión de género, color de piel, nivel socioeconómico, tipo de cuerpo ni nada de nada.

Barbie no es Disney, no es DC, no es Star Wars, no es Transformers, no es Harry Potter. Barbie sólo es Barbie… Y tú, ¿Quién eres? ¿Cómo estás trabajando tu marca personal, tu nombre? ¿Qué impacto estás teniendo en tu entorno, tu mundo? ¿Qué huella estás dejando?

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