Maya Piel

La marca guatemalteca que creció junto a Walmart e innova combinando cuero y textiles mayas

  • La empresa familiar fundada en 2004, hoy genera 28 empleos y lidera su categoría en los supermercados gracias al programa “Una Mano para Crecer” de Walmart.
  • Actualmente, su fundadora fortalece la gestión contable y financiera del negocio a través de una alianza entre Walmart y Cámara de Industria de Guatemala.

En 2004, tras quedarse sin empleo y con la meta de sacar adelante a su familia, Flor de María Fuentes Monzón decidió apostar por lo que mejor conocía: la venta de productos de cuero. Sin un taller formal, adaptando maquinaria de calzado y con préstamos familiares, inició en la sala de su casa junto a dos colaboradores. Así nació Maya Piel.

Hoy, dos décadas después, esa iniciativa familiar es una empresa formal que genera 28 empleos y se ha posicionado como una de las principales productoras de cinchos y accesorios de cuero para Walmart en Guatemala.

Actualmente, Maya Piel diseña y elabora una completa línea de cinchos para damas, caballeros y niños, además de bolsas y accesorios. Todo su portafolio está fabricado 100% con piel de ganado vacuno y herrajes seleccionados, confeccionados por manos guatemaltecas bajo estándares y acabados de calidad.

El camino, sin embargo, no fue sencillo. Aunque la marca logró entrar a las tiendas desde su primer año, al poco tiempo enfrentó bajas ventas y estuvo a punto de salir de las góndolas frente a competidores ya consolidados.

El respaldo de Una Mano para Crecer

Para evitar su salida, Flor de María buscó apoyo dentro de la cadena y logró ingresar a Una Mano para Crecer, el programa de Walmart que asesora e impulsa el desarrollo de pequeñas y medianas empresas.

“Sentí que todo se terminaba cuando me avisaron que podíamos salir del supermercado. Pregunté qué debía hacer para quedarme y fue así como entré al programa. ‘Una Mano para Crecer’ ha sido mi aliado empresaria porque me dio las herramientas para entender el negocio, mejorar mis procesos y convertirme en una mejor líder”, explica Flor de María.

A través del acompañamiento continuo, la empresa aprendió a planificar su producción, reducir costos y elevar la calidad de sus productos. Actualmente, la fundadora cursa un diplomado impartido por la Cámara de Industria de Guatemala (CIG) en alianza con Walmart, centrado en la administración contable y financiera para manejar de forma ordenada compras, inventarios y ventas.

“En Walmart creemos en el talento local y en el valor de las alianzas para impulsar a los emprendedores guatemaltecos. La historia de Maya Piel refleja cómo la disciplina y la capacitación abren puertas, ya que cuando una pyme fortalece sus procesos y mejora su gestión, tiene la capacidad de competir al más alto nivel y generar un gran impacto en su comunidad y en sus colaboradores”, comentó Luis Arturo Ramírez, subgerente de Asuntos Corporativos de Walmart Guatemala.

Nuevos productos y metas a futuro

El fortalecimiento del negocio también dio paso a la innovación. En 2017 la empresa creó su segunda marca, Mamb’atz, una línea que combina cuero de alta calidad con textiles tradicionales de la cultura Maya Mam, ofreciendo productos con identidad cultural dirigidos a clientes que buscan piezas artesanales únicas.

Tras superar momentos difíciles como la pandemia, Maya Piel se encuentra en una etapa de crecimiento. A corto plazo busca afianzar su presencia en el mercado nacional y, a mediano plazo, dar el paso hacia la exportación en Centroamérica.

“Mi consejo para otros emprendedores es que nunca dejen de capacitarse. El conocimiento da seguridad; demuestra que, aunque seamos una pequeña empresa, podemos competir con los grandes si ofrecemos calidad e innovación. Hoy llevo con orgullo el nombre de mi país y el respaldo de un programa que creyó en nosotros”, concluye Fuentes.

Así, lo que hace dos décadas comenzó en la sala de una casa como una respuesta valiente ante el desempleo, hoy se consolida como un ejemplo de superación que demuestra cómo el talento artesanal, el acompañamiento estratégico y la perseverancia pueden transformar un emprendimiento familiar en una empresa formal, generadora de empleo y con visión internacional.

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