Guatemaltecos por la Nutrición

Un programa de Castillo Hermanos presenta resultados históricos en la reducción de la desnutrición infantil

La iniciativa, creada y financiada 100% por Castillo Hermanos presenta resultados que superan estándares internacionales.

Guatemala enfrenta uno de los índices de desnutrición más elevados del mundo, un problema que arrastra desde hace décadas y que está vinculado no solo a la falta de alimentos, sino también al acceso limitado a servicios de salud, agua potable, saneamiento, educación nutricional e ingresos familiares.

Frente a ese panorama, Castillo Hermanos, creó en 2022 Guatemaltecos por la Nutrición, una iniciativa innovadora, única e integral que busca sumar esfuerzos para reducir la desnutrición en el país y favorecer el progreso de Guatemala y todos sus habitantes.

Desde hace muchos años Castillo Hermanos ha desarrollado iniciativas para reducir la desnutrición infantil en Guatemala, y también lo han hecho otros actores. Y, aún así, los índices de desnutrición no mejoraban significativamente. Decidimos plantearnos el reto de crear un programa que resolviera el problema de la desnutrición desde la raíz. Así nació Guatemaltecos por la Nutrición, un programa creado desde el corazón de Castillo Hermanos, de autoría 100% propia y financiamiento 100% propio”, comentó, Stuardo Sinibaldi, presidente de Castillo Hermanos.

Lo que distingue a este programa no es solo su ambición, sino su origen. Guatemaltecos por la Nutrición es una iniciativa 100% financiada por Castillo Hermanos. No se trata de una alianza público-privada ni de cooperación internacional: es una apuesta propia, sostenida con capital privado y respaldada por más de un siglo de historia empresarial en Guatemala.

Una tradición de inversión social que precede al programa

El compromiso de Castillo Hermanos con el bienestar de las comunidades guatemaltecas no comenzó en 2022, cuando se lanzó Guatemaltecos por la Nutrición. Guillermo Castillo, director del grupo, señaló que la empresa desarrolló programas sociales –como el Programa de Recuperación Nutricional y el Programa de Alimentación Escolar– a lo largo de su historia que se ejecutaron a través de su proyección social, Fundación Castillo Córdova.

Esa acumulación de experiencia fue determinante. Castillo sostuvo que ninguno de esos esfuerzos previos alcanzó la dimensión de Guatemaltecos por la Nutrición, al que definió como “el programa de atención a la desnutrición con mayor impacto” y destacó su origen y financiamiento ciento por ciento privado.

Resultados que hablan solos

Lanzado hace poco más de cuatro años, el programa propone un modelo integral para romper el ciclo de la desnutrición.  En 2022, Castillo Hermanos anunció una inversión de USD 15 millones en este programa replicable y sostenible para atender las principales causas de la desnutrición infantil en Guatemala.

Los números confirman que esa apuesta está funcionando. En las comunidades intervenidas se registró la reducción de la desnutrición aguda del 6% al 0.38% en un año, y la desnutrición crónica tuvo una disminución de 17 puntos porcentuales en el mismo período.  Según la investigadora y auditora externa de Guatemaltecos por la Nutrición, la Dra. Sophia Aguirre de la Universidad Católica de América en Washington, más del 70% de las madres reportaron crecimiento normal en sus hijos, las enfermedades recurrentes en mujeres embarazadas y lactantes disminuyeron hasta en un 76%, y el consumo nutricional por hogar aumentó un 17%.

Tomando como referencia las metas internacionales del informe UNICEF/OMS/World Bank, Guatemaltecos por la Nutrición supera las expectativas de la tasa de reducción anual de desnutrición.

Un modelo holístico, no asistencial

Para Sophia Aguirre, el elemento diferenciador del modelo es que no se limita al tratamiento, sino que prioriza el acompañamiento constante a las familias en sus distintas etapas de vida, ya que la desnutrición no se reduce a los ingresos económicos, sino también a factores como la educación en higiene, el fortalecimiento de prácticas de cuidado y el apoyo durante el embarazo, el postparto y la primera infancia.

El programa actúa a través de seis ejes de intervención: Atención Primaria en Salud, Soporte Nutricional, Agua y Saneamiento Ambiental, Fortalecimiento de Economía Familiar, Acceso a Alimentos y Desarrollo Infantil Temprano.  Cuando se identifica un caso de desnutrición, el protocolo incluye evaluación médica y nutricional, recuperación y seguimiento en el hogar hasta que el niño o niña restablezca su estado de salud.

Stuardo Sinibaldi, presidente de Castillo Hermanos, afirmó que la compañía adoptó con esta iniciativa un enfoque “holístico, replicable, sostenible y auditable”, con una meta concreta: que el modelo no quede limitado a una experiencia local, sino que pueda medirse, evaluarse y replicarse en otros territorios.

Hacia una Guatemala sin desnutrición

Desde 2023, el programa opera con dos Campamentos de Nutrimóviles®, estructuras móviles fabricadas en España para funcionar en entornos exigentes, que han permitido entregar más de 60,000 servicios en áreas de difícil acceso.

El reconocimiento “Bien Hecho 2025” en la categoría de Proyección Social, otorgado por Prensa Libre, sumó un respaldo externo a los resultados ya verificados por la auditoría académica internacional.

Más de 140 años después de su fundación, Castillo Hermanos sigue apostando por Guatemala desde adentro, con recursos propios y una convicción que no ha cambiado: que el desarrollo del país y el bienestar de sus comunidades son una responsabilidad empresarial irrenunciable.

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