FUGAZ

Experiencia sensorial

Una acción artística donde la pintura se presenta, la música se crea y la palabra se armoniza

El miércoles 22 de julio el artista guatemalteco Mendel Samayoa dirigió FUGAZ, una acción artística concebida para existir solo una vez. No quedó exhibida, como obra tradicional: su esencia fue desaparecer en el mismo instante en que ocurrió.

Una experiencia que nació de una pregunta

¿Qué ocurre cuando una pintura deja de ser únicamente una imagen y se convierte en el punto de partida para una experiencia compartida? De esa conversación surgió FUGAZ: un encuentro íntimo donde pintura, literatura, teatro y música dialogaron en tiempo real.

La colección inédita de Samayoa inspiró una serie de textos curatoriales interpretados por la primera actriz Dharma Morales, acompañados por improvisaciones al piano del maestro Selvin López. Cada obra se convirtió en el origen de una escena irrepetible, creada y extinguida en el mismo momento.

Esta acción artística cuenta con el apoyo y gestión de la directora de una de las más prestigiosas galerías a nivel latinoamericano que lleva su nombre: arquitecta Mayari Rojas, quien manifiesta su respaldo a los artistas que articulan propuestas interdisciplinarias y que aportan nuevas formas de diálogo entre imagen, voz y música dentro del panorama contemporáneo guatemalteco.

Al respecto, Mayarí Rojas expresa: “Como directora de la Galería Mayarí Rojas, he tenido el privilegio de acompañar la evolución artística de Mendel Samayoa a lo largo de distintas etapas. Su formación multidisciplinaria le ha permitido construir un lenguaje propio que se reinventa sin perder coherencia. Cada exposición abre un capítulo nuevo en su investigación visual: Mendel no repite fórmulas, sino que expande su universo creativo con rigor, frescura y una profunda carga conceptual”.

“Su disciplina, su búsqueda constante de innovación y su compromiso con la excelencia se manifiestan plenamente en FUGAZ, su más reciente exposición, que confirma la madurez y vitalidad de su trayectoria”, enfatiza la arquitecta Rojas.

Una propuesta que trascendió la exposición tradicional

La trayectoria multidisciplinaria de Mendel — arquitecto de formación, pintor, cineasta y escultor — aportó una mirada profundamente escénica al proyecto. Bajo su dirección, FUGAZ se alejó del formato expositivo y se transformó en un acto vivo donde imagen, palabra y música funcionaron como un solo lenguaje.

El propósito no fue explicar las pinturas, sino habitar cada obra desde otras sensibilidades. La palabra no sustituyó a la imagen; la música no la ilustró. Ambas ampliaron la experiencia de contemplación y permitieron que cada persona construyera su propia relación con la obra.

Un encuentro privado que merecía ser contado

FUGAZ fue concebido como un evento privado para un grupo reducido de invitados. Su carácter efímero hizo importante dejar constancia de su realización y compartirla con la comunidad cultural. La cobertura de prensa no buscó convocar público, sino registrar una propuesta que exploró nuevas formas de presentar y vivir la pintura contemporánea.

“Me interesa impulsar formatos donde distintas disciplinas artísticas puedan encontrarse de manera orgánica y donde el acto de contemplar una obra se transforme en una experiencia memorable. Confié en que esta primera edición sería el inicio de una línea de proyectos que continúe evolucionando y generando nuevas conversaciones alrededor del arte contemporáneo guatemalteco”, indicó Cecilia Santamarina, curadora y productora de FUGAZ.

Mendel Samayoa, director de FUGAZ, señaló: “Siempre he creído que la pintura no termina cuando el artista deja de tocarla. Termina cuando alguien deja de mirarla. FUGAZ lo confirma en una acción que apareció y desapareció.  Así quería plasmar mi proceso creativo. Quise que las obras respiraran fuera del lienzo, que se volvieran voz, música, escena… y que luego se fueran. Lo efímero también es una forma de permanencia, en un plano diferente.”

 “Quienes me conocen saben que trabajo desde la intuición y el riesgo: a veces algo sucede, a veces deja de suceder y en ese cambio está la magia. FUGAZ nació de esa misma naturaleza”, concluyó.

Sobre Mendel Samayoa

Mendel Samayoa es arquitecto de formación, pintor, cineasta y escultor. Su obra se distingue por una exploración profunda de la imagen como lenguaje narrativo y por la integración de disciplinas que amplían la experiencia estética. A lo largo de su trayectoria ha desarrollado proyectos que combinan pintura, cine y acciones performativas, construyendo una práctica interdisciplinaria que transforma la contemplación en experiencia. Su enfoque inquieto y experimental ha generado un cuerpo de trabajo que dialoga con públicos diversos dentro y fuera del país.

Deja un comentario