¿Encontrar empleo?

El difícil salto de las aulas al empleo formal

Autora: Rebeca Jimenez – Instagram: @rebemiranda_u.u – Editorial: youngfortransparency@gmail.com

Encontrar empleo en Guatemala es toda una odisea, muchos recién graduados deben aceptar puestos para los que están sobrecalificados, remuneraciones por debajo del salario mínimo y horarios que superan lo establecido por la ley.

Según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) de 2023, aproximadamente el 70 % de la fuerza laboral en Guatemala reporta dificultades para asegurar su entrada a la formalidad. Es decir, solo tres de cada diez trabajadores tienen un empleo formal (Plaza Pública). La cifra resulta abrumadora si se considera que en 2025 se registraron 26,744 graduados de educación superior en las universidades privadas, según datos proporcionados por las propias universidades, incluidas en las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE), esa cantidad de graduados anuales choca con un mercado donde la mayoría de los puestos disponibles están fuera de la formalidad.

La paradoja se intensifica si se mira desde el lado del empleador. Según la Encuesta de Escasez de Talento 2025 de ManpowerGroup, el 74 % de los empleadores a nivel mundial reporta dificultades para encontrar el talento que necesita. Miles de jóvenes buscan especializarse y adquirir experiencia, mientras las empresas buscan personas experimentadas con años de trayectoria. Ante ese desajuste, un gran número de personas se enfrentan barreras para acceder a oportunidades adecuadas, seguras y con cobertura de la seguridad social.

Otro aspecto por considerar es que numerosas empresas no logran retener a su personal, según una revisión de 26 estudios sobre la industria en América Latina, se identifican como causas recurrentes de la rotación la sobrecarga de trabajo, los salarios que no cubren las necesidades, la capacitación insuficiente y abusos de autoridad por parte de supervisores o encargados (Romero Solano y Toscano Moctezuma, 2024).

Surge entonces una pregunta incómoda, ¿por qué la experiencia que estos jóvenes acumulan no cuenta como experiencia profesional? La respuesta está en cómo se valida la experiencia, el mercado formal contrata sobre la base de documentos como cartas de recomendación, registros patronales, recibos de pago.

Quien aprendió a administrar un negocio de barrio, a vender artículos de teléfono, a conducir para repartir productos o a atender clientes en la informalidad rara vez tiene esos papeles. Y aquí interviene otro factor: múltiples dueños de negocios informales ocultan su actividad, sus números de contacto y sus operaciones, bien sea por la amenaza constante de las extorsioneso por evadir responsabilidades tributarias. Al invisibilizarse, el negocio no puede emitir referencias ni comprobantes, y el trabajador queda sin respaldo para demostrar lo que sabe hacer.

Las condiciones de algunos lugares que sí ofrecen empleo formal van de horarios extremadamente exigentes a salarios bajos, incluso se enfrentan a violencia laboral producto del desconocimiento de los trabajadores sobre sus derechos. Así, el círculo se cierra; quien consigue un puesto formal encuentra condiciones que lo empujan de vuelta a la informalidad, y quien nunca lo consigue acumula experiencia que nadie reconoce. Las condiciones necesarias para una vida estable se vuelven cada vez más lejanas y pueden pasar años sin que esa oportunidad llegue, mientras tanto, el país sigue produciendo profesionales para un mercado que no empleará de manera formal a la mayoría.

La paradoja guatemalteca no es la escasez de trabajo ni la falta de preparación, cada año decenas de miles de jóvenes egresados buscan insertarse en una economía donde el talento, según los propios empleadores, escasea. El problema está en el puente que nunca se construye ya que, hablamos de un mercado formal que exige experiencia documentada y ha caído en un rigor desmedido con exceso de filtros que requieren que los candidatos gasten en pasaje, tiempo y energía sin estar seguros de que les den el empleo, algunas compañías incluso llegan a ser invasivas exigiendo tener fotografías del interior de las viviendas de los aspirantes.

En una economía informal donde la experiencia se acumula en la invisibilidad. Mientras administrar un negocio de barrio no cuente como saber administrar, mientras las condiciones laborales sean desfavorables para muchos que sí consiguen un puesto formal, el país seguirá formando profesionales para un mercado que se niega a reconocerlos y garantizar sus derechos laborales.

Instituto Nacional de Estadística. (2025). Estadísticas de educación superior: Serie histórica 2021-2025. https://www.ine.gob.gt/publicaciones3.php?c=213

ManpowerGroup. (2025, 3 de abril). Escasez de talento 2025 | Guatemala. https://blog.manpowergroupcca.com/manpowergroup/escasez-talento-2025-gt

Muñoz Palala, G. (2024, 10 de septiembre). El trabajo informal, un espejo de la concentración del capital. Plaza Pública. https://plazapublica.com.gt/economia-capturada/informacion/el-mercado-laboral-informal-un-espejo-de-la-concentracion-del-capital/ Romero Solano, R. D., & Toscano Moctezuma, J. A. (2024). Factores e impactos de la rotación de personal en la industria de Latinoamérica. Revista Torreón Universitario, 13(36), 83–95. https://doi.org/10.5377/rtu.v13i36.17639

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