Por: Eva Ixcot
Existe 300,000 emprendimientos en Guatemala dentro de los cuales el 40% es liderado por mujeres, según informe del Banco Mundial presentado por el Comité Guatemalteco de Empresas Lideradas por Mujeres en este 2026. Las mujeres que participan activamente en el mundo empresarial por lo general inician sus negocios desde cero sin conocimientos de los distintos mecanismos legales para proteger su negocio. Sin embargo con las distintas plataformas digitales que son oportunidades para dar a conocer y crecer el negocio, existen por otra parte los riesgos legales que representan ser un blanco para los estafadores.
La estafa, es un delito tipificado en el Código Penal guatemalteco, que consiste en inducir a una persona por medio de engaños, con el objetivo de obtener un beneficio económico. La sociedad se adecua a la digitalización y con ello los estafadores han aprovechado esos medios, utilizando las distintas plataformas digitales así como redes sociales donde prometen falsas inversiones, ventas fraudulentas, contratos engañosos y proveedores inexistentes.
Las estafas, pueden traer consecuencias económicas significantes a los emprendimientos.
En ocasiones, las estafas, pueden traer pérdida de confianza con clientes o proveedores, que también buscan protegerse de ser estafados y puede poner en riesgo tu emprendimiento.
Otro de los problemas frecuentes que afectan a las emprendedoras, es la falta de información legal al momento de celebrar un contrato comercial, un claro ejemplo; es la realización de negociaciones verbalmente lo que hace muy complicado la veracidad del acuerdo, realizar pagos a presuntos proveedores, sin verificar previamente la identidad de los mismos. Estas y otras situaciones pueden facilitar que una persona malintencionada aproveche la confianza para estafar.
Conforme el Artículo 263 del Código Penal guatemalteco, para que una acción pueda ser considerada estafa debe contener tres elementos principales: el engaño, el error, beneficio económico, cuando estas acciones se cumplen se está cometiendo el delito de estafa el cual debe ser denunciado ante las autoridades competentes.
Prevenir estas acciones son necesarias para cada emprendedora debe tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Verificar la identidad de las personas, empresas con quienes realizas negociaciones.
- Firma de contratos claros.
- Revisar antecedentes comerciales.
- Evitar transferencia de dinero sin respaldo documental.
- Asesorarte legalmente cuando no tengan idea de lo que estas firmando.
Los emprendimientos, son una realidad visible. Por lo que hace necesario fortalecer los conocimientos legales, prevenir delitos contra el patrimonio personal y empresarial. La información y asesoría legal, son herramientas que toda emprendedora debe tomar en cuanta al momento de tener un negocio y realizar contrataciones con terceros.
Si tienes dudas sobre este tema o necesitas asesoramiento legal personalizado, puedes contactarme con total confianza.