Liderazgo Educativo sin Fronteras

La Visión de Rebeca González

Por: Redacción Mujer de Negocios

A sus 37 años, dirigir una institución como OPI International Business School no es solo un logro profesional; es un hito en el sector educativo guatemalteco. Rebeca González no cree en las casualidades, sino en la «arquitectura de propósito». En esta entrevista exclusiva, conversamos con la mujer que está transformando la educación superior a través de la Inteligencia Artificial, la fe y una empatía estratégica que nace de su faceta como madre y líder.

Una Arquitectura de Propósito y Servicio

Revista Mujer de Negocios (MN): Rebeca, dirigir OPI a tu edad es un referente claro. ¿Cómo describirías el proceso de construir este proyecto de vida?

Rebeca González (RG): No ha sido un evento fortuito. Lo describiría como una siembra constante de disciplina y visión. Para mí, OPI es la materialización de un deseo profundo de servir a Guatemala. Ha sido un camino de derribar barreras, entendiendo que la educación es la herramienta más poderosa para transformar la realidad de un país, integrando algo tan vanguardista como la Inteligencia Artificial en cada una de nuestras carreras.

MN: Muchas mujeres sienten que la maternidad y la alta dirección compiten entre sí. En tu experiencia, ¿cómo ha enriquecido el ser madre tu capacidad de liderazgo?

RG: Contrario a lo que se cree, no compiten. Ser madre me ha enseñado a gestionar bajo presión, a priorizar lo esencial y a desarrollar una empatía estratégica. Liderar un equipo de alto rendimiento requiere saber escuchar y creer en el potencial del otro, tal como lo hacemos con nuestros hijos. La maternidad es, en esencia, la forma más pura de liderazgo servicial.

Rebeca, se describe como una mujer Visionaria, disciplinada, empática, resiliente y creyente.

El Legado de Líderes Conscientes

MN: ¿Cuál consideras que es el mayor legado que OPI está dejando en los líderes que Guatemala necesita hoy?

RG: Nuestro legado es la formación de líderes conscientes. No solo entregamos herramientas técnicas en IA o negocios; formamos personas con valores sólidos que entienden que su éxito debe impactar positivamente en su entorno. Creamos una generación preparada para competir globalmente sin perder su esencia humana.

MN: Toda gran visión necesita un ancla. ¿Cuál es la filosofía que guía tus pasos?

RG: Nuestra guía es inquebrantable: «Juntos de la mano de Dios». Es el lema que rige tanto a mi familia como a la escuela. Esa fe nos da la serenidad para enfrentar retos y la humildad para celebrar los éxitos, sabiendo que somos instrumentos de un propósito mayor.

Rompiendo el Techo de Cristal en la Academia

MN: Como mujer liderando una institución internacional, ¿cuál ha sido el desafío más grande para romper el «techo de cristal»?

RG: La validación de la autoridad. En sectores tradicionalmente masculinos, demostrar que una mujer joven y madre puede liderar con rigor académico y visión empresarial requiere el doble de esfuerzo. He roto ese techo con resultados, coherencia y una preparación constante que respalda nuestra validez internacional.

MN: Para una mujer que ya tiene una empresa en marcha, ¿por qué un posgrado en OPI es una inversión y no solo un título más?

RG: En OPI, una especialización es una actualización de tu «sistema operativo» profesional. Te da la capacidad de tomar decisiones basadas en datos e IA, asegurando que tu carrera siga siendo relevante en un mercado que no espera a nadie.

Las 3 competencias críticas para 2026, según Rebeca González: 1. Alfabetización en IA: Delegar lo operativo para enfocarse en lo estratégico. 2. Agilidad de Aprendizaje (Learnability): Desprender y aprender a la velocidad del cambio. 3. Inteligencia Emocional: Liderar humanos en entornos de alta incertidumbre tecnológica.

Futuro y Expansión

MN: ¿Hacia dónde se dirige OPI bajo tu dirección en los próximos años?

RG: Queremos ser el referente latinoamericano en negocios e IA. Pueden esperar una expansión digital agresiva, alianzas con gigantes tecnológicos y convenios nacionales con organizaciones que creen en el desarrollo del país.

MN: Finalmente, ¿qué consejo le dejas a las mujeres que nos leen?

RG: No sacrifiquen su esencia por el éxito. El liderazgo más poderoso es el auténtico. Integren su vida personal, su fe y su ambición; cuando esas piezas encajan, el crecimiento es imparable. Y recuerden: nunca caminen solas, busquen siempre ir de la mano de Dios.

Con serenidad y firmeza, Rebeca le dice a su yo del pasado: «Confía en tu visión y no temas al ritmo de Dios».

En un mundo que corre tras la innovación tecnológica, Rebeca González nos recuerda que el liderazgo más disruptivo no nace solo de un algoritmo, sino de la coherencia entre la fe, la preparación técnica y el propósito humano. Su trayectoria en OPI International Business School es la prueba de que, cuando una mujer decide actualizar su propio ‘sistema operativo’ profesional sin renunciar a su esencia, no solo rompe el techo de cristal, sino que construye un puente hacia el futuro para toda una nación. Al final del día, el éxito no es una meta solitaria, sino un camino que se transita con disciplina, resiliencia y, sobre todo, con la convicción de que el crecimiento es imparable cuando caminamos de la mano de un propósito mayor.

Deja un comentario