Athalie Herrera: la voz que empodera

Cuando el arte se convierte en propósito, en ejemplo, en transformación

Su trayectoria atraviesa dos décadas de dedicación artística, pero es en esta última etapa donde Athalie Herrera ha encontrado su verdadera misión: usar la música como herramienta de empoderamiento para la mujer guatemalteca. Cantante, conductora, Licenciada y Magíster en Comunicación, ha representado a Guatemala en Estados Unidos, Europa y el Caribe. En 2024 recibió el reconocimiento del Estado de Oklahoma como artista polifacética e inspiradora. Pero los reconocimientos internacionales, aunque significativos, no son el centro de su historia. Lo es, en cambio, la decisión valiente que tomó hace poco más de un año: renunciar a la seguridad de un empleo de ocho horas diarias para dedicarse de tiempo completo a la música y a su propósito.

La CEO de su propia carrera

El arte como empresa: Más allá de la voz

Athalie ha pasado 17 años navegando por una industria que no siempre le abre puertas fácilmente a las mujeres. Pero donde otros ven obstáculos, ella ve oportunidades de aprendizaje. Su enfoque es claro: ser CEO de su propia carrera significa equilibrar dos fuerzas que parecen opuestas: la sensibilidad artística que requiere la música y la disciplina empresarial que exige sostenerse en el mercado.

«Lo que me ha permitido crecer es tener mucho amor y pasión por lo que hago. Eso me ha llevado a superar los distintos retos que se han presentado en estos 17 años. La industria presenta muchos desafíos como mujer artista, pero he aprendido que para crecer necesito prepararme constantemente en diferentes áreas profesionales. Cada show debe reflejar la calidad que el medio demanda. Y esto solo es posible cuando trabajas de la mano con un equipo que comparte tus mismos estándares», comenta Athalie.

Para ella, la formación académica ha sido fundamental. Su Magíster en Comunicación no es solo un título, es la herramienta que le permite entender cómo su mensaje resuena en las audiencias, cómo construir narrativas coherentes, cómo comunicar con intención.

El acorde que la mantiene vigente es, en realidad, muy simple: ser ella misma. «Saber de dónde vengo y cuál es mi propósito como artista. Mi carrera está enfocada en que el mensaje de mi música genere un impacto en masas que puedan transformar vidas. Quiero empoderar mujeres, generar un impacto positivo e inspirador.»

Rompiendo muros

Los desafíos de una mujer en el arte

Si hay algo que define la trayectoria de Athalie es su determinación para nadar contra la corriente. En una industria donde los estereotipos de la mujer aún son muy poderosos, ella decidió crear música positiva, inspiradora y poderosa.

«Muchas veces sentimos que nadamos contra la corriente cuando llevamos un mensaje que queremos que sea escuchado. Los desafíos más grandes que he tenido que vencer han sido luchar contra los estereotipos de la mujer perfecta, así como la falta de oportunidades y recursos», explica.

Pero estos obstáculos no la detuvieron. En cambio, la fortalecieron. Aprendió que los limitantes externos eran menos peligrosos que los internos, que la voz más crítica a menudo viene desde adentro.

El momento de la verdad

Cuando renunciar es ganar

En 2024, Athalie llegó a un punto de quiebre. Trabajaba en un empleo de ocho horas diarias que le daba seguridad económica, pero le robaba su tiempo, su energía, su propósito. Cada día que pasaba en esa oficina la sentía traicionándose a sí misma. La decisión de renunciar fue, por supuesto, aterradora.

«Fue una decisión bastante difícil. Sabía que seguir en esa posición me estaba limitando a crear mi propia empresa, carrera. Me estaba traicionando a mí misma por no estar donde quería estar. Pero la incertidumbre es grande cuando no sabes qué va a venir, si lo vas a lograr, si será un intento fallido», recuerda.

En el momento más crítico, justo antes de tomar la decisión final, alguien le dijo algo que la marcó: «Ahora es cuando tu mente tratará de traicionarte, te dirá que no lo vas a lograr, que todo será un fracaso.» Athalie escuchó eso, respiró, y renunció.

Lo que pasó después parecería sacado de una película. Meses después de renunciar llegó la primera oportunidad: cantar en el Caribe. Luego, una gira por Europa representando la cultura guatemalteca. Un año lleno de desafíos enormes, de luchar contra su propia mente, de desconfiar de sus decisiones. Pero también un año de redescubrimiento.

«Volví a ser yo misma. Reforcé y retomé esa pasión, amor y propósito que alguna vez dije que quería ser de pequeña. Y de algo estoy segura: valía la pena.»

Una brújula para otras mujeres

Consejos de quien pasó por el miedo

Cuando se le pregunta qué consejo daría a una mujer que está considerando emprender en un área creativa, Athalie es cuidadosa pero clara. No minimiza el miedo, lo reconoce como parte del proceso:

  • «Primer consejo: sean ellas mismas. Confíen en su intuición. El miedo es parte del proceso, y es mejor intentar hacer las cosas que quedarse con la duda del ‘qué hubiera pasado si lo intento’.»
  • «Segundo: prepárense. La preparación le da legitimidad a tus sueños. No es suficiente desear algo; tienes que estar lista cuando la oportunidad llame.»
  • «Tercero: sean fieles a su idea. Este proceso está lleno de retos y resistencia, pero tengan por seguro que al final todo será gratificante.»

Su certeza la transmite, como si hubiera pasado por el fuego y saliera del otro lado más sólida.

Creación consciente

Un disco que empodera

2026 es declarado como el año de la «Creación Consciente», y para Athalie, la sincronía es perfecta. Precisamente este año presenta su nuevo disco, un proyecto enfocado completamente en el empoderamiento de la mujer.

«Es emocionante saber que 2026 se promueve como el año de la ‘Creación Consciente’ porque mi nuevo disco está basado en el empoderamiento a la mujer. El concepto de ‘Creación Consciente’ es crear conciencia del valor que tenemos como mujeres en la sociedad. Me emociona poder presentar mensajes positivos para inspirar a la mujer guatemalteca a través del arte musical.»

Cada canción es una declaración, cada letra un espejo donde otras mujeres pueden verse reflejadas en sus propias luchas y victorias.

El legado que está construyendo

Más allá de la música

En algún momento de su carrera, Athalie quiso abandonar. Muchas veces se preguntó si valía la pena seguir, si alguien escuchaba realmente, si su mensaje llegaba a algún lado. Lo que descubrió después fue que había niñas y mujeres que la escuchaban, que se sentían inspiradas, que la veían como un referente. Personas que ella nunca se imaginó que la estaban observando.

«Muchas veces pensamos que lo que hacemos no sirve, que no nos van a ver o escuchar. Y ha sido mi caso, que muchas veces quise renunciar y abandonar mi propósito, sin saber que había niñas y mujeres a las que inspiraba», reflexiona.

«Mi música. Quiero que las letras de cada canción inspiren a las mujeres a luchar por sus sueños, a confiar en ellas, a creer que pueden lograr lo que se propongan. Que nada, ni nadie, las detenga.»

Vida en equilibrio

El arte de vivir conscientemente

Entre escenarios, grabaciones y viajes internacionales, mantener la paz mental es un desafío constante. Athalie lo sabe. Pero ha encontrado una estrategia simple: permitirse sentir.

«Todo es cuestión de organización. Es una vida bastante cargada pero linda. Cada día es muy diferente—en esta carrera haces nuevos amigos, conoces nuevos lugares. El secreto es vivir al máximo cada momento. Permitirme sentir, llorar, reír es parte del proceso», explica.

Para ella, la paz mental no es perfección. Es tomar un café tranquila por la mañana, disfrutar de una comida favorita, compartir tiempo con la gente que ama. Pequeños rituales que la mantienen anclada, que le recuerdan por qué todo esto importa.

Su canción de poder

Si hubiera que elegir una canción que defina a la mujer de negocios de hoy, Athalie elige «Liberé El Dolor», una de su autoría.

«Es una canción que marca un antes y un después en mi carrera y en mi vida. Es donde decido perdonar, decidir avanzar y luchar con todas las fuerzas por mi sueño, dejando atrás las críticas y todo lo que me dañó en algún momento. Muestra que podemos lograr lo que nos proponemos», dice.

En esa canción está toda ella: la lucha, el dolor, el perdón, la resiliencia y, sobre todo, la certeza de que es posible liberarse para poder avanzar.

La historia de Athalie Herrera no es solo la de una artista que ha triunfado. Es la historia de una mujer que eligió ser valiente. Que decidió que su propósito era más importante que la seguridad. Que reconoce sus miedos pero no les da el poder de detenerla. En un país donde las mujeres aún luchan por ser escuchadas, ella alzó su voz. Y en esa voz, otras mujeres descubrieron la propia.

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