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Mujeres que Inspiran

Lucy Ochoa, ¡Inclúyeme!

Lucy Ochoa, ¡Inclúyeme!

Escrito por: Sheila Aguilar

En un mundo tan convulsionado como el que estamos viviendo, donde nos desgastamos día con día en discusiones absurdas, una mujer sacude nuestras entrañas, al mostrarnos un camino distinto, pleno de satisfacciones, que nos obliga a hacer un alto en el camino y preguntarnos ¿qué estamos haciendo por ser inclusivos?

Ella es Lucy Ochoa, fundadora de INCLUYEME, una ventana a la vida, gracias a su determinación para cambiar el rumbo de familias, niños y adolescentes; su  objetivo es brindar información sobre el autismo y sobre cómo ayudar a las personas que al igual que ella y su familia, viven con esta condición.

Una mujer muy admirable, que a pesar de tantos altibajos ha continuado luchando por un mundo más inclusivo, una mujer valiente y sobre todo una mamá ejemplar, ella es Lucy Ochoa.

¿Quién es Lucy Ochoa?

Una mujer que desde muy joven tuvo carácter y el poder de liderar, una fémina que siempre le ha encantado enseñar y tiene muy buena conexión con los más pequeños, a los 17 años inició alfabetizando niños, “recuerdo que en la finca de mi padre había muchos niños y les enseñaba a sumar, leer y los colores, siempre he tenido esa pasión por enseñar”-comenta Lucy. Siempre mantuvo el deseo de emprender algo que le apasionara.

Estudió odontología y por razones de la vida dejó la carrera, pero durante esa época también estudiaba educación especial, al dejar la carrera de odontología se quedó pensando qué podía hacer, y fue en ese momento que empezó a trabajar en colegios con niños; siendo un trabajo que le despertó la pasión, fluyendo en amor.

Fue invitada por una pionera de Guatemala en educación especial para que le apoyara y, además, le permitió realizar sus prácticas profesionales, esa persona le enseñó cómo dirigir una clínica.  “Me di cuenta de que el campo de la niñez es grande y que nunca termina, gracias a esa persona que me enseñó a dirigir una clínica me animé a tirarme al agua” comenta Lucy.

Lucy siempre estará agradecida con sus padres porque siempre le inculcaron que buscara una carrera en la que pudiera valerse por sí sola y la motivaban a trabajar por hacer realidad sus sueños.

Luego decide tener algo propio y abre un centro educativo en donde aplica todo lo aprendido en educación especial, desde el garaje de su vivienda inició con este emprendimiento, “Admiro todas las ventas informales, a esas personas que madrugan a diario para tener el sustento diario porque me recuerdan a como empecé, todas las mañanas ponía mi mesita, pizarrón y una alfombra para recibir a mis chicos”-comenta Lucy. Caminaba todo el boulevard de San Cristóbal para repartir volantes y darse a conocer y así paulatinamente creció en su profesión.

Tiempo después conoce a una persona que era del cónsul en Alemania representando Guatemala, le da la oportunidad de optar por unas instalaciones antiguas de un colegio muy reconocido de la zona once de la capital el cual permitió desarrollar el programa de talentos especiales implementó el arte, yoga, terapia sensorial, danza terapéutica que ella misma creó.

Se casó a los 33 años ya teniendo con su esposo una carrera establecida, su esposo es cirujano dentista.   A los 34 años se convierte en mamá de su primera hija y se dio cuenta a los ocho meses que su bebé era autista y por ello decide estudiar dos licenciaturas, una en pedagogía y otra en administración educativa, tomó la decisión de no seguir en educación especial.  Con el pasar del tiempo le dan un trabajo como administradora educativa en una fundación en donde tuvo que llevar todo el control de calidad. Ese mismo trabajo le regreso su rol como terapeuta ya que le solicitaron que formara un grupo en el área de orientación y psicología, realizó el proceso de diseño, elección de materiales y en este caminar reflexiona en lo importante que era para ella sentirse plena y realizada al  apoyar a otras madres que estaban viviendo lo mismo que ella con su hija, en ese momento la inspiración fue clave para seguir luchando por lo que había dejado atrás y así poder aportar algo para ella, su familia y el país.

Con todas las experiencias que tuvo abrió nuevamente el centro terapéutico con el nombre “Inclúyeme”, ya con otro enfoque y retos más grandes, los padres de familia que ya la conocían llegaron con ella, gracias a esos obstáculos Lucy se fortaleció, haciendo su centro terapéutico un poco más grande.  Actualmente cuenta con seis aulas terapéuticas, esas seis aulas son diseñadas para diferentes niños con trastorno del neurodesarrollo.

¿De qué trata Inclúyeme?

Es una Asociación con el fin de fortalecer y concientizar sobre el autismo, desarrollando programas de concientización y capacitación sobre la inclusión escolar, familiar y social.

Inclúyeme, ofrece programas terapéuticos en base a la educación especial y psicopedagogía: terapias y diagnósticos. Cuenta con un programa escolar certificado por el Ministerio de Educación a través de modificaciones curriculares, trabajando bajo la modalidad a distancia -Home Schooling- contratando de forma externa el cual da todas las directrices académicas.   Formando niños con trastornos del neurodesarrollo en forma integral.

“Yo entro a INCLÚYEME y me siento con gran paz y alegría, siento que las horas pasan volando” comenta Lucy Ochoa.

Lucy Ochoa cuenta con otro emprendimiento que es exclusivamente con herramientas sensoriales “Sensory Store”, y es la única que ofrece herramientas terapéuticas.

Su fuente de inspiración ha sido su familia, sobre todo sus tres hermosos hijos: Nicolás, Mariana y Constanza; además,  su gran satisfacción es poder aportar a su país a través del apoyo que brinda en Incluyeme.

También hay que resaltar que Lucy es una de las organizadoras de la ley del día nacional del autismo gracias al apoyo de una periodista internacional, Sofia Lachapelle, un trabajo que costó tres años para que lo aprobaran.

Lucy también ha visitado diferentes países para dar conferencia a profesionales sobre cómo atender a niños con necesidades especiales, nunca se imaginó estar a esa magnitud.  “Mi vocación de servir nació en la infancia, gracias a ejemplo de mis padres.  Creo que esta vocación está latente en todo ser humano, pero se necesita un motor para impulsarla”.  Lucy es una mujer que sabe lo que quiere, y es además un ser humano que transpira un inmenso amor maternal.

¿Cuál es el consejo que les dejas a esas mujeres emprendedoras?

A las mujeres emprendedoras y a las que se acaban de graduar, que busquen cómo capacitarse más y conocer que hay más allá, luchen por sus sueños, hay que buscar opciones que nada les detenga ni porque ya tengan hijos, que no les atrape el miedo.

Nos sentimos afortunados de poder conocer el detrás de la vida de Lucy Ochoa, una mujer valiente e inteligente, es tan satisfactorio dar a conocer y resaltar la pasión y compromiso que hacen las mujeres emprendedoras de Guatemala.

Facebook: Incluyeme –  Sensory Store Therapy Tools   –   Instagram: @incluyemegt  –  @sensorystore.gt

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