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Y después de un divorcio, ¿qué?

Se suele pensar que el divorcio o la separación es la solución cuando un matrimonio ya no desea seguir unido, se cree que los problemas se van a solucionar y que reinará la paz.

En la mayoría de los casos esto no sucede, ya que de inmediato surgen cambios en la vida tanto del hombre como de la mujer difíciles de afrontar.
Comparto contigo algunas de las consecuencias cuando una pareja decide separarse o divorciarse:
Físicas:
1. Ambos experimentan soledad, ya que están acostumbrados a compartir con el otro un espacio, tiempo, bienes, conversaciones, buenos y malos momentos.
2. Aparecen ciertas enfermedades o padecimientos. Recordemos que el cuerpo somatiza las emociones y podrías padecer dolores de cabeza, trastornos digestivos o alguna otra enfermedad.
3. En cuanto a las labores domésticas, lo que antes hacían los dos, ahora lo tiene que hacer cada uno en su nueva casa.
Económicas:
1. Inicia la negociación de la distribución de los bienes, quien se queda con qué; la mayoría de las veces no resulta fácil ya que alguno o ambos están dolidos y susceptibles.
2. Tendrías que cubrir gastos de dos casas o departamentos, cuando antes era uno solo.
3. Regreso al mundo laboral: la mujer es quien en muchos casos tiene que salir a trabajar para recibir una compensación económica, cuando hace muchos años que no lo hacía o nunca lo ha hecho.
4. Se establece una cantidad para la pensión mensual, sobre todo cuando los hijos son menores.
Psicológicas:
1. Con la ruptura, la seguridad en uno mismo suele disminuir, y hay que recupera el sentimiento de autoestima.
2. En una relación de dos personas, la culpa no es de uno solo. Cada uno debe de asumir su responsabilidad y reconocer sus errores y fallas.
3. El divorcio o la separación es un duelo, una pérdida que debe aceptarse y aprender a vivir con ella.
4. Surgen celos hacia otras personas que se relacionan con la ex pareja.
Sociales:
1. Alejamiento de grupos sociales: la convivencia con amigos y familiares ya no es lo mismo. Cada uno empieza a verlos por separado, o bien, a dejar de verlos.
2. Crítica: tal vez enfrentarás el famoso “qué dirán” los demás, ahora soy “una mujer o un hombre divorciado”, y esto puede afectar a la persona.
3. Soledad: el sentimiento de estar sola o solo de ahora en adelante.
Para los hijos:
1. Menor tiempo dedicado a ellos: después de un rompimiento el papá y la mamá pasan menos tiempo con los hijos que el que pasaban antes, ya que se turnan para verlos y convivir con ellos.
2. Rendimiento escolar: se ha visto que un niño o joven disminuye el desempeño escolar cuando sus padres se separan.
3. Enfermedades: mencionamos que el cuerpo somatiza los sentimientos, y los hijos pueden presentar algún tipo de padecimiento.
4. En algunos casos aparecen sentimientos de culpabilidad en los hijos, que piensan que la ruptura de sus padres se debe a algo que hicieron o dejaron de hacer.
5. Saber que sus padres ya no están juntos puede ocasionar sentimientos de decepción.
6. Manipulación: a menudo los padres utilizan a sus hijos para enviar mensajes, obtener información del otro, y atraer así, su cariño y atención. O bien, los hijos aprovechan de esta la situación para manipular a los padres y tener beneficios tanto materiales como psicológicos.
7. Sucede que los padres separados utilizan a los hijos como arma del conflicto.
Si está en crisis tu matrimonio y piensas separarte o divorciarte, reflexiona antes de hacerlo. Es una decisión muy importante que puede terminar con una mala relación, pero que también da lugar a diversas consecuencias como las que hemos mencionado antes.
Un consejo sencillo pero profundo: “piénsalo dos veces”.
Y tú, ¿qué opinas?

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