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Dale dirección a tu vida

Cualquier momento del año es una buena ocasión para poner en orden nuestra vida, ¿qué te parece hacerlo en esta época del 2013?

 

La dirección de nuestros sueños marca claramente las decisiones y acciones cotidianas. Cuando sabemos a dónde vamos, caminamos fácilmente, haciendo los ajustes necesarios conforme vamos avanzando.

Caminar con dirección significa que somos capaces de crear los escenarios en los que deseamos ubicarnos y movernos. Estos escenarios que primero creamos en nuestra mente, poseen sonidos, imágenes y sensaciones muy poderosas.

Quien camina con dirección en su vida lo hace con sentido, lleva grabada en su corazón la palabra esperanza. Para que las personas y las organizaciones empiecen a caminar con dirección, se requiere que tengan una visión personal y compartida lo suficientemente poderosa e impactante para llegar a ese lugar común, pese a las eventualidades y contratiempos del diario vivir.

Gregory Bateson aportó a la programación neurolingüística o PNL, el estudio de lo que llamó “niveles lógicos del cambio” en las organizaciones y las personas. Él afirma que cuando logramos llegar al nivel de la visión, significa que hemos resuelto y alcanzado todos los niveles inferiores.

Visión viene de la palabra “ver”; quien no ve más allá difícilmente podrá darle una dirección a su vida. Asimismo, las organizaciones que no cuenten con las herramientas y recursos en sus directivos para comenzar a crear visiones compartidas con su gente, difícilmente seguirán adelante y serán exitosas.

La dirección es como la brújula que marca el camino para llegar a ese sueño tan largamente postergado por los roles que nos ha tocado jugar. Veamos: cronometramos perfectamente nuestra agenda profesional, pero el fin de semana no planeamos nada ni le damos dirección a nuestros sueños o proyectos personales, que al final de cuentas son los que le dan un sentido a nuestra existencia.

Te invito a realizar el siguiente ejercicio para aprender cómo darle dirección a tu vida desde ahora.

* Imagínate en ese lugar en el que quieres estar y con quienes deseas estar dentro de seis meses, como si pudieras caminar hacia tu estado deseado.

* Comienza a hacer estas imágenes más coloridas, nítidas y brillantes. Agrega sonidos estereofónicos del medio ambiente y una sensación de tranquilidad y plenitud en todo tu ser.

* Desde tu estado actual, ve estructurando un tren de varias estaciones que irás transitando hasta llegar a tu estado deseado.

* Entra a la primera estación. Corresponde a tu entorno; respóndete dónde y cuándo es importante para ti realizar este sueño, esta meta o este proyecto.

* Pasa a la segunda estación. Corresponde a las conductas; respóndete qué actitudes te ayudarán a lograr ese sueño.

* Ahora, pasa a la tercera estación (tiene que ver con tus capacidades). Respóndete ¿qué recursos, conocimientos o relaciones necesito ahora para lograr esto tan importante para mí?

* Sigue por la cuarta estación: creencias y valores. Ahí trata de responderte cuáles son los valores que hacen este sueño tan importante para ti.

* Avanza ahora hacia la estación de la identidad y pregúntate ¿quién eres cuando estás logrando este sueño?

* Sigue adelante y encuentra la estación de la misión. Allí respóndete para qué estás persiguiendo este sueño.

* Finalmente, la última estación del viaje es la visión, tu estado deseado. Respóndete a dónde vas cuando estás logrando este sueño. Luego sólo deja que te inunden las sensaciones de plenitud, felicidad y logro. Disfruta todo el tiempo que necesites de esta sensación de viajar con dirección por tu vida.

Como tu cerebro ya ha hecho el ejercicio de la dirección, al paso de unos días, semanas o meses, irás descubriendo que ese sueño que viste, marcaste y dirigiste va llegando a tu vida en imágenes, sonidos y sensaciones que tal vez llamarás casualidades pero que son el principio de saber cómo hacer magia en tu vida y de cómo darle forma y dirección a cada uno de tus sueños.

Te deseo mucha suerte y las mejores experiencias en este viaje hacia tu plenitud.

Escrito por: Martha Isabel Pasquel Losana

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