shutterstock_44632981

Curvas, ¡Están de Regreso!

Démosle la bienvenida a la figura curvilínea de la mujer, que durante tantos años estuvo relegada hasta quedar en el hueso pero de nuevo se reconoce como símbolo de belleza y feminidad. Para que destapes esas curvas que la naturaleza te dio, te damos un programa integral que las pondrá en forma y en su lugar.

A lo largo de la historia, el cuerpo femenino ha sido una de las más grandes inspiraciones para los artistas. La naturaleza nos ha prolongado una figura bella por si misma, curvas que delinean a la perfección senos, cintura, cadera, y pantorrillas que resultan atractivos a los ojos del sexo opuesto, y muchas veces también la envidia de muchas mujeres que por él mal habito de comparase consideran que no han sido dotadas en las mismas proporciones. Pero muchas veces esas áreas tan caracterizadas de la mujer como caderas, muslos y glúteos, van perdiendo su forma, más bien se deforman. Si te encuentras en este caso, no te desanimes, no todo está perdido, a continuación te daremos algunas recomendaciones que te beneficiarán en gran manera.

SU RAZÓN DE SER: La nutrióloga Valeria Rubio Márquez, señala que “por naturaleza los hombres tienen más músculo que las mujeres. Nosotras tenemos más grasa, ya que nuestra función biológica es la de dar vida. Nuestro cuerpo necesita almacenar grasa (en ciertas zonas como caderas, abdomen y glúteos), para permitir un proceso reproductivo adecuado para cuando llegue el momento de proteger y alimentar al feto”. Y aunque es un privilegio ser madres y podemos vivirlo como un verdadero milagro de la vida, también representan kilos de más. “El músculo es metabólicamente más activo que la grasa, de tal manera que cuando nos excedemos en el consumo de calorías y no hacemos ejercicio es mucho más fácil que como mujeres las almacenemos”, advierte la especialista. Por otra parte, Yenué Guarneros, entrenador personal de balance Training Studio indica que “en la cadera como las piernas se encuentran los grupos musculares más grandes y largos del cuerpo, si no se tonifican se hacen flácidos y se convierten en los principales depósitos de grasa”. Aunado a estos factores, la genética, las hormonas (desajustes, el uso de anticonceptivos, etcétera), sedentarismo y una inadecuada alimentación promueven el engrosamiento de estas zonas. POR DÓNDE EMPEZAR:

  • Evita las harinas refinadas (pan, galletas, pastas, etcétera), que se acumulan en zonas no deseadas.
  • Que tu estado de ánimo o cambios hormonales no te traicionen. Aléjate de los alimentos ricos con azúcar (pan de dulce, chocolate, helados, café con crema, dulces).
  • Incluye mínimo 1 litro y medio de agua natural al día.
  • Come por lo menos 5 raciones de verduras al día y 3 de frutas, procura que sean las de más contenido de agua ya que tienen menos calorías como piña, papaya, melón, sandía. Evita el mango y el plátano.
  • Los refrescos, aunque sean de dieta, tienden a descalcificar tus huesos y provocan celulitis cuando se consume en exceso.
  • Evita los alimentos con mucha sal que te hacen retener agua (salsa de soya, salsas embotelladas, conservadores, etcétera).
  • Omita las grasas saturadas como mantequilla, manteca y aceites para cocinar. Mejor use las naturales crudas (poli insaturadas) como aceite de oliva (que facilita la digestión), aguacate, nueces, almendras.
  • Consume alimentos ricos en fibra (panes integrales, arroz, pasta integral, tortilla de maíz en vez de harina).
  • Come proteínas, como pollo, pavo, carne, pescado y atún con la menos grasa posible. Y quesos como panela, Oaxaca, mozarela y cottage.

A CONSIDERAR:

• Comer una colación (planeada como una barrita de cereal integral, una fruta, una rebanada de queso) entre una comida y la otra, te ayudará a mantener el ciclo del apetito en orden y a no atiborrarte en la siguiente comida. Comer varias veces al día te ayudará a bajar medidas de forma más rápida y estética.

  • Cuida las cantidades. Sírvete los alimentos en recipientes pequeños. Usa los platos para postres que los habituales.
  • No te sometas a dietas rápidas, éstas sólo te hacen perder musculo y agua, pero no grasa.
  • Mastica 20 veces el bocado, esto le permitirá al cerebro enviarle una señal de saciedad al estomagó.
  • Evita el cigarro, el alcohol y el café, debilitan la circulación sanguínea y promueven la acumulación de toxinas.
  • No consumas comida chatarra ni golosinas.
  • No te quedes con hambre para bajar de peso, esto sólo te llevara a recuperar lo que has eliminado, e incluso es posible que subas más.
  • Bebe mucha agua, 2 litros diarios, para eliminar las toxinas de tu cuerpo.
  • Algunas cremas reducen la apariencia de celulitis en zonas, pero no hay prueba de que estos productos den resultado para eliminarla.
  • La liposucción retira la grasa, pero puede dañar la fina red de capilares, vasos linfáticos y fibras de colágeno, lo que provoca lo que provoca que se presente la celulitis. Por lo que la piel puede verse peor después del tratamiento.

EN ACCIÓN:

  • Haz ejercicio cardiovascular. Caminar estimula el movimiento de los músculos de las piernas y glúteos. Lo recomendable: 4 sesiones semanales de 35 a 45 minutos de caminata a paso acelerado (power walk). O bien, si tienes la oportunidad de asistir a un gimnasio, aprovecha los aparatos que poseen: caminadora, bicicleta fija, escaladora, elíptica, remadora, etc.
  • Correr o trotar 40 minutos, 2 veces por semana te ayudará a quemar grasa.
  • La natación es un ejercicio que te ayuda a disminuir la celulitis si se hace de manera constante.
  • Practica Pilates, (de 2 a 3 veces por semana) te ayudará a tonificar, reducir y moldear tu figura.
  • Las sentadillas y desplantes hacen trabajar principalmente piernas, muslos y caderas.
  • Algunos ejercicios los puedes hacer con aparatos de pesas sin meter mucho peso (máximo 5 kilos) y haciendo en promedio 5 series de 15
    repeticiones, 3 días a la semana.
0 shares
Artículo anterior

Combinación de moda y arte

Artículo siguiente

Baila, diviértete y ponte en forma

Deja un comentario