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Aprende a decir “no”

Un “no” dicho con profunda convicción es mejor que un “si” dicho meramente para complacer, o lo que es peor, para evitar un conflicto. Gandhi

 

“No”, sencillamente, es la palabra más poderosa de nuestro lenguaje. Tiene el potencial para destruir y también para transformar positivamente nuestra vida.
Si aprendemos a pronunciarla en el momento oportuno, es una especie de salvavidas. Y algo más importante: sirve para defender tu persona, tus valores, tu tiempo y tu energía. Porque decirles “no” a los demás significa decirte “si” a ti misma.

Para la mayoría de nosotras es mucho más fácil responder “sí” a las exigencias de algún miembro de la familia, de nuestro jefe o de nuestros compañeros de trabajo; sin embargo, saber decir “no” con determinación, simplemente define la calidad de nuestra vida. Estamos seguras que todas hemos comprobado el complacer, sólo por quedar bien, a la larga nunca resulta y nos aleja de la felicidad. Reflexiona antes de responder si a todo y a todos.

¿Te has preguntado por qué no puedes negarte a ciertas cosas? Tres causas posibles son:
1. Piensas que no tienes derecho a opinar actuar o pensar cómo se te dé la gana.
2. Prefieres evitar las discusiones y los pleitos.
3. Tienes miedo de no ser aceptada.

Debes tener cuidado, porque cada vez que dices “si” a algo que no te gusta, tu autoestima se erosiona. Por ejemplo: tu jefe te pude que después de tu horario vayas a visitar a un cliente importante. Tú ya tenías planes; tu papá, tu novio o esposo te ha pedido desde hace tiempo que pases más tiempo con él. ¿Cómo dices “no” sin perjudicar la relación con tu jefe?
O bien, tu amiga te invita a formar parte de una fundación de caridad. “Nos haces falta, porque eres buenísima para convencer a la gente. “Tú ya estas saturada de trabajo y no te alcanza el tiempo ni para desayunar con tranquilidad. ¿Cómo le dices que no?
Lo malo es que, cuando menos dos damos cuenta, la palabra “si se escapa involuntariamente de alguna parte de nuestro cuerpo, por lo que hay que estar en guardia. Probemos la maravillosa independencia que da decir:
No quiero, No puedo, No entendí, etc.
Necesitamos saber decir “No”

Necesitamos saber decir “no”. No al trabajo que nos sobrepasa. No a todas las demandas de nuestros hijos y nuestra pareja. No a todos los compromisos sociales. No a la cantidad y sí a la calidad. De momento no desconcierta, porque desde chicas nos han inculcado lo contrario. Pero si no comenzamos a hacerlos, pondremos en riesgo lo siguiente:
Nuestra salud mental. El estrés que genera tratar de quedar bien con todos tiene un impacto negativo en el cerebro. Nos sentimos fatigadas, irritables y estamos propensas a la depresión.
Nuestra salud física. El estrés crónico provoca niveles altos de adrenalina, lo cual eleva la presión sanguínea y el ritmo cardíaco. Esto provoca que el sistema inmunológico se debilite y nos dé gripe porque vuela la mosca.
Nuestras relaciones. Negarnos un espacio por dárselo a las mil tareas pendientes puede parecernos razonable. Sin embargo, después de un tiempo nos damos cuenta de que ignorar nuestras necesidades por atender las de otros es la razón misma por la que surgen los problemas con ellos. Los estudios comprueban que las crisis familiares no se deben al exceso de responsabilidades sino a la incapacidad de disfrutar la vida. Hacerlo implica decir “no” de vez en cuando.

Aquí les dejamos algunas herramientas que nos ayudan a que no se escape el “sí” tan fácilmente:
– Antes de contestar a una petición, date tiempo para sopesar las consecuencias y di: “Déjame pensarlo. Yo te contacto” o “Déjame ver mi agenda y yo te llamo”.
– Practica algunas frases con la palabra “no”, solo para que te acostumbres a la sensación de decirla. Comienza con pequeñas cosas y, poco a poco, avanza a situaciones más difíciles.
– La honestidad es el camino más fácil y rápido. Habla con el corazón.
– Evita estar siempre para todos. No es egoísmo. Descubre qué te da placer y hazlo. Consiéntete. Date permiso, aun si tienes trabajo atrasado. Disfruta lo que disfrutas. Es el verdadero lujo de la vida.
– Cuando estés en una situación en la cual el “sí” está a punto de escapar de tu sistema, pregúntate: “¿Cómo me siento ante esto?”, y exprésalo en palabras. Te aseguramos que te vas a sentir muuy bien.

Beneficios de saber decir “NO”
1. Cuando aprendes a decir “no quiero”, “no puedo”, “no estoy de acuerdo”, o “no entendí”, conquistas una libertad maravillosa. Tú misma no creerás lo bien que te sientes.
2. Tomas el control de tu vida y no dejas que otros te manejen. Tampoco te quedas como espectadora, sin hacer nada, esperando a que las cosas se den solas (lo cual nunca sucede)
3. Dejas de hacer o decir cosas con las que no estás de acuerdo. te sientes muy bien porque eres congruente con lo que piensas y con lo que haces; los demás se dan cuenta y te empiezan a respetar y admirar.
Recuerda: no se trata decir “no” a otra persona, se trata decirte “sí” a ti misma.

 

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